Quizás estéis pensando qué es eso de hacer un banco con un cabecero y una silla, pronto os voy a explicar pero antes os quiero comentar que estoy súper contenta de participar este mes en Fab Furniture Flippin’ Contest porque ya me encantó participar el mes pasado, pero este mes es especial ya que el tema es «Mix and Match» y tengo el proyecto perfecto!! El sponsor este mes es Fairfield World, una compañía de tapizados que tienen telas, espumas, guatas, almohadas… Por favor tener en cuenta que aunque el concurso está patrocinado todas las opiniones son mías y sólo mías.
Bueno, pues todo empezó el día que nos encontramos un cabecero tirado al lado de un contenedor hace ya algunas semanas cuando regresábamos a casa con las niñas. ¡Menos mal que lo conseguimos meter en el coche!
Estaba realmente sucio pero tenía unas formas muy bonitas, y tenía muy claro lo que iba a hacer con él.
En casa le esperaban estas dos sillas que también me encontré tiradas hace mucho tiempo, y que nunca encontraba el momento de meterles mano… Lo sé, no sé cómo pero atraigo las cosas que están tiradas por ahí.
¿Os habéis fijado en esas patas? ¿Verdad que son preciosas?
Tengo que hacer una confesión; este es mi primer proyecto sin ayuda porque mi marido está fuera por trabajo, y nunca antes había usado la sierra grande… Pero siempre hay una primera vez!
Pensé que sería fácil desmontar una de las sillas para aprovechar las patas… ingenua de mi. No hubo manera, un elefante se podía haber sentado encima y hubiera resistido perfectamente.
Plan B, cortarlas.
No fue tan complicado como pensé, y me sentí bastante segura usando la sierra.
Recordé haber visto en Pinterest muchos bancos, y lo que tenían en común es que habían construído una estructura para hacer el asiento, así que corté más madera y la uní con tornillos para hacerla resistente.
En ese momento cogí una de las patas y me pregunté como narices iba a colocarla en la estructura… Después de darle vueltas un rato llegué a la conclusión que me había equivocado al hacer la estructura, así que la desmonté, corté un poco las maderas, coloqué cada pata en una esquina y las sujeté con dos tornillos grandes en cada lado para que soportaran bien el peso.
¡Por fin la forma estaba más o menos hecha! Sólo necesitaba unas maderas para hacer el asiento. No miréis mucho por ahí porque esto de vivir en un apartamento es lo que tiene, espacio pequeño multiusos, ¡lo que daría yo por un garage!
Corté las maderas a la medida y usé unos clavos para mantenerlo en su sitio.
Luego lo pinté de color «Primitive» de Americana Chalky Finish. Casi casi estaba terminado, pero quería añadirle algunos detalles más.
Diseñé una imagen y la transferí al banco. También hice unas fundas para los cojines de estilo tela de saco usando el mismo color del banco.
Me fascinan las rayas como ya habréis visto en esta silla isabelina, este escabel y esta bandeja.
Mis hijas estaban de lo más emocionadas cuando estuvo terminado porque me habían visto trabajando en él, y lo quisieron probar, de echo yo también lo probé y os puedo asegurar que es firme. ¡Estoy más que feliz!
Así que este es el proyecto que me ha tenido entretenida estos días, y que espero que os guste tanto como a mi.
¿Qué decís, creeis que quien tiró el cabecero se hubiera imaginado que terminaría así?
Podéis visitar otros proyectos que se han hecho este mes, como el de Colleen y Charlotte, y también algunos de los míos en la Galería.
El concurso Fab Furniture Flippin’ Contest está abierto sólo a participantes que se han registrado a través de la página del grupo de Facebook. Si eres un blogger activo en tuneos y te gustaría participar en futuros concursos, nos encantaría contar contigo! Por favor contacta con nosotros en info@fabfurnitureflippincontest.com para saber cómo.
¡Gracias por la visita! De aqui me voy al Finde Frugal de Marcela
Abrazos,
Pili
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Participo aquí
Me ha encantado Pili. Nos recuerda mucho al que hicimos hace un tiempo en que construimos una mesa con dos sillas.
Te quedo fantástico.
Saludos. Natalia y Sergio
Hola chicos!! La verdad es que tenía ganas de hacer un banco hacía ya mucho tiempo, y al final me lié la manta a la cabeza y me puse. Ya estoy a la búsqueda de otro cabecero…
Feliz semana!
Qué belleza te ha quedado!!!! Qué ingenio, me encanta. Te felicito.
Besos.
Andrea
Muchas gracias Andrea. La verdad es que para ser el primero no pensaba que fuera a quedar tan bien.
Besos!
¡Genial!! Confieso que casi me da un patatús cuando te he visto cortar las patas cabriole pero después ya he visto que las has empleado con buen criterio. besos
Jajaja!! Cuando recogí las sillas de al lado de un contenedor, precisamente en lo que me fijé fueron las patas. Esas patas se merecían algo más que acabar en unas sillas tan sencillas, y creo que le dan un toque especial al banco.
Gracias por tus comentarios!!
¡Precioso! Te ha quedado genial, las patas son una maravilla y el transfer muy original. Muchas gracias por la explicación tan clara, ahora quizás me atreva con uno que tengo guardado. Un abrazo.
Hola Crista! Bienvenida, me alegro que te guste el banco y te haya servido la explicación del transfer, verás que no resulta nada complicado… bueno, respetar los tiempos a los que somos impacientes sí es un poco complicado, pero nada más que eso.
Saludos!
Pero qué suerte tienes encontrándote semejantes tesoros, qué ilusión hace cuando son tan especiales como estos.
Creo que ya no necesitas ayuda para utilizar una herramienta, tú sola te bastas. Te has montado un banco preciosisimo, nadie diría cómo lo has hecho, y lo bien que has aprovechado todo. Me encanta, creo que es una idea excelente la que tuviste, ahora disfruta de él.
Y me pregunto qué has hecho con los respaldos de las sillas, no las habrás tirado no?
Compartida queda tu entrada, eres una artista y otras personas van a aprender gracias al proceso tan detallado. Gracias por compartir.
Un beso guapa, feliz finde!! 😉
Beatriz bonita, me alegras el día cada vez que leo tus comentarios, si es que eres un amor!!
De momento los respaldos de las sillas están guardados en espera de tener un poco de tiempo para liarme con algo que tengo en mente. Uf, los días tienen 24 horas y la verdad que se me quedan cortas…
Besitos guapa, y feliz semana!
En este no tengo ninguna duda. QUedó hermoso!
Este es uno de mis amores, Marcela. Pronto os mostraré más 🙂
Yo también daría mucho por tener un garage!te quedó buenisimo el banco! Trabajase mucho bien merecido el resultado!
Un beso
Es verdad Rosina, lo bueno que sería tener un garage… porque la que lío de serrín en el salón es increíble, y luego toca limpiar.
Feliz semana!
Me gusta muchísimo el banco, aunque casi me muero cuando cortaste las patas de la silla! El color, sobrio y elegante, me encanta. Y los almohadones a juego, preciosos. Un éxito!
Hola Alicia! Lo de cortar las patas es un impacto al principio pero por una buena causa. Las sillas no eran nada especial, y esas patas le dan un aire romántico al banco.
Y los almohadones una forma de reciclar la cantidad de plumas que aún quedan de nuestro viejo sofá, el cual desmontamos totalmente y hemos usado (con excepción de las plumas que aún tenemos bastantes) todo.
Un abrazo!
Qué fantástico trabajo Pili, quedó un banco de lujo, espectacular!
Buen finde!
Gracias Anna!! A mi también me gusta mucho como quedó!
Feliz semana!
Me encanta!!!! Y veo que usaste la servilleta que imprimiste. Un trabajo espectacular . Felicitaciones!!!
Muchas gracias Nené!! Sí, el imprimir las servilletas nos da muchas posibilidades.
Un abrazo!
Que trabajo más expectacular Pili, me ha encantado y con la boca abierta me has dejado. Precios, fino y elegante. Un banco de portada de revista.
Un besazo
Gracias Consuelo, estoy muy orgullosa de él porque conseguí hacerlo sin ayuda y con maquinaria que me daba un poco de respeto. Ahora tengo ganas de hacer más cosas!
Fantástico trabajo, Pili. Bravo por haber perdido el miedo a .la sierra… a ver si lo consigo yo también jajaja.
La idea de utilizar el cabecero y las sillas para componer un banco con ellos, es genial, y el resultado, con ese detalllito transferido y los almohadones, impecable. Enhorabuena!
Muchisimas gracias por tus comentarios, Isabel!! Yo creo que las pruebas que nos pone la vida por delante son realmente oportunidades… el hecho de que mi marido estuviera fuera esta vez durante tanto tiempo ha sido la oportunidad de lanzarme a usar la sierra. Sólo te puedo decir que da más miedo verla usar a los demás que hacerlo una misma, pero seguro que llegará tu momento y luego lo disfrutarás.
Besos!!
Muy buen trabajo! Nos gusta mucho como te ha quedado
Buen finde
Muchas gracias!! Ya estoy buscando por los contenedores más cabeceros 😉
Feliz semana!
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